viernes, 29 de junio de 2012

APAPACHOS Y SEXO SIN CONTROL

Mimos y apapachos


Hoy necesito mimos y apapachos, válgase la redundancia, y estoy acostumbrada a que esto me pase porque, la verdad, soy un poco sobona y todavía más "soboadicta".
Sí, me gusta que me soben, me gusta que me toquen, que me abracen, el contacto, eso es, me encanta el contacto con la gente.  Cuando abrazas a alguien le transmites muchas cosas, entre ellas energía, fuerza, sentimientos...

El caso es que este finde me quedo un poco sola, Marlene se va con su
negro francés otra vez, que me parece a mí que está un poco enamorada, aunque no quiera admitirlo.  Águeda se va con un gran grupo de amigos de fin de semana, yo todavía me pienso si irme.  Mi mejor amigo Charles, me ha dejado por una moto y una churri (yo también me hubiera dejado a mí misma) y bueno...pues eso...que necesito apapachos URGENTE!!!!! Y por si alguna de vuestras mentes calenturientas se piensa que estoy pidiendo sexo, nooooooooooooo!!!!!!!! Estoy en otro momento de mi vida, por lo menos este fin de semana, o bueno mejor dicho, por lo menos hoy, o bueno...por lo menos ahora, esta noche ya veremos...;)

Lo que quiero decir es que todos sabemos que nuestra vida pasa por diferentes momentos, algunos en los que sentimos que necesitamos una persona a nuestro lado para poder avanzar porque solos el camino se nos hace duro.
Otras veces lo que buscamos es amor onírico, de los de película, de los que te dejan sin respiración.
En otros momentos lo que queremos es escuchar de otros lo maravillosas que somos y que nos hagan soñar con palabras que parecen sacadas de un poema de Neruda o Bécquer.
A veces lo que necesitamos es estar solos, tener nuestro espacio, respirar, tiempo para nosotros, ser un poco egoístas y no pensar en nadie más.
Y en otros momentos lo que necesitamos es sexo, simple y llanamente, sexo, sin amor, sin palabras bonitas necesarias (en este momento sobran), sin conversación antes ni después, sin abrazos al terminar, sin necesidad de escuchar "ya te llamaré", sólo eso, SEXO.

No intentemos mentir, todos hemos vivido por estas etapas y quizás lo más complicado sea diferenciarlas, asumirlas y disfrutar de cada una de ellas.
¿Qué me apetece tirarme a todo lo que se menea? pues nada a por todo el que se menee!!! Sin pudor y sin complejos!!!
¿Qué la del segundo se piensa que te sacas un sobresueldo de puta por las noches porque no hace nada más que ver tíos salir de tu casa y ninguno parece tu hermano?? Pues genial!!! Así no te pedirá sal, ni que cuides de su hijo o su gato.
¿Qué tienes alguna "amiga" que a tus espaldas dice que eres "sueltecilla de cascos"? pues mira...que deje de ser tu amiga y punto, porque los amigos no juzgan, los amigos te aplauden cuando tienes estos momentos de "sexo desenfrenado" y te traen el Gatorade por la mañana para que repongas fuerzas.

Yo ya he tenido un par de etapas de esas en mi vida (o 20, eso no importa).  Siempre recordaré un día en una discoteca con mi queridísima Edith.
Las dos pidiendo en la barra, despampanantes (como siempre) y un chico guapísimo que no paraba de mirarme (normal por otro lado).  Yo que miraba de reojo intentando averiguar si me miraba a mí, a la de al lado o al maromo de la esquina.
Total que después de un rato mirándome decido pasarme por su lado y me dice:
- Cherie!!!! Qué tal todo???- pregunta unida a súper abrazo, de esos de conocernos de toda la vida.

Total que yo qué hago? pues respondo con la mayor sonrisa que tengo en mi repertorio con un:
- Hola cielo!!! Muy bien!!! y tú?? Cuánto tiempo!!!!- 

Mientras tanto mi cerebro va a 3.000, mirando cada detalle de su cara, de su cuerpo, intentando recordar de que le conozco, una pista, algo...nada.  Puff, me escaqueo con un "ahora vuelvo voy a saludar a alguien" y me voy corriendo a buscar a Edith.  Cuando llego a su lado le pregunto:
-Edith? quien es el chico ese del polo rosa tan guapo? que me suena mucho..-

Edith le mira, me mira, levanta la ceja, pone cara de incrédula y con un pequeño tonillo me dice
- Cherie, es el tío que te tiraste hace un par de semanas, le conociste en esta misma discoteca (Creo que quiso añadir un "pedazo de zorrón" al final de la frase, pero se lo ahorró muy sabiamente por si me ofendía, desde aquí le digo que no lo hubiera hecho)

Lo que quiero decir con todo esto es que todos pasamos por distintos momentos como ya he dicho antes, y yo ahora estoy en el momento de APAPACHOS (me encanta esa palabra) así que voy a ver si encuentro quien hoy me acompañe y me haga mimos.

Antes de que acabe este post me ha llamado Marlene, viene a mi casa, dice que así mañana madruga menos para ir al aeropuerto y coger el avión que le llevará hasta su adonis, pero yo sé que no es verdad, sé que viene porque sabe que me va a echar de menos este fin de semana.  Así que me aprovecharé de ella y le voy a pedir mimos y masajes.  Utilizaré la táctica de los celos, que si le quieres más a el que a mí, que si me dejas sola todo el finde, que si no me apapachas no te doy de cenar, lo típico...yo creo que funcionará, en otro post os cuento...


Este post se lo dedico a Edith que nunca me juzgó, ni en ese momento de locura en la discoteca ni en ningún otro y por eso la quiero, y porque ella creo que siempre ha sido mucho de "Momento Mimos" aunque no lo diga con palabras...Suerte mañana a ti y a Águeda, sé que todo saldrá genial.  Ojalá estuviera allí para compartir el momento con vosotras.

1 comentario:

  1. Yo propongo un cambio de titulo: apapachos, sexo sin control y manicuras!

    Se te quiere, cherie. En cuanto vuelva prometo darte una tanda de mimos, apapachos o sexo, tu pide por esa boquita, bombona!

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